La tapa armónica

Construcción de la tapa armónica

En un primer paso, trasladaremos el plano de la tapa a una pieza fina de contrachapado, plasmando en ella la situación de cada uno de los detalles internos que la conforman (barras armónicas, refuerzos, costillas, contorno de la boca, ...) obteniendo así lo que será nuestra plantilla.

 Fabricaremos la tapa armónica partiendo de dos piezas de cedro de Canadá de unos 4 milímetros de espesor. Para la elección de las mismas, observaremos la separación entre betas (no mayor de 1 milímetro) y la perpendicularidad de las mismas (han de mostrarse perfectamente paralelas entre sí). Antes de encolar las dos tablillas, nos aseguraremos de que los cantos a unir, están perfectamente planos, de modo que si las juntamos y vamos deslizándolas, no se observe ningún punto de luz entre ambas. En caso contrario, seguiremos aplicando lija fina hasta planificar por completo los lados de unión y solo entonces, procederemos al encolado de las piezas. Aplicaremos cola y las uniremos ayudándonos de sargentos que asegurarán la presión necesaria durante el tiempo de secado.

Una vez encoladas, usaremos la plantilla de chapa para dibujar el contorno de la tapa armónica y serraremos su silueta dejando un margen de unos 5 milímetros en todo su perímetro.

Aplicaremos lijados cada vez de menor grano, en ambas caras de la tapa hasta rebajar su grosor a 2,5 milímetros y conseguir un acabado perfectamente plano y uniforme.

 

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