El diapasón

Construcción del diapasón

Como ya hemos mencionado, el material a emplear será el ébano. Dispondremos de una pieza de unos 7 milímetros de espesor, que planificaremos en todas sus caras ayudados de la rasqueta y lijas en varios granos hasta lograr un espesor uniforme que rondará los 5 milímetros.

Una vez concluido el perfilado, trasladaremos las medidas de la regla para proceder a marcar el alojamiento de cada uno de los trastes. 

Una vez clavados los trastes y cortado el sobrante de los mismos, encolaremos el diapasón al brazo. Para ello emplearemos un buen número de sargentos que asegurarán la inmovilidad del mismo durante el tiempo de secado de la cola.

Será imprescindible efectuar un chequeo de todos y cada uno de los trastes para comprobar su regularidad en altura a lo largo del diapasón y de este modo evitar trasteos no deseados. Para ello emplearemos una regla que deslizarémos sobre ellos, de esta forma podremos observar en que puntos existen irregularidades en el clavado de los mismos. Tambien nos podemos ayudar de tiza o rotulador e ir chequenado en que puntos no desaparece al roce de la regla. Una vez son detectados, rebajaremos las irregularidades con lima para trastes protegiendo previamente la correspondiente zona de diapasón con placas metálicas al efecto de gran utilidad y que solo dejan sobresalir el propio traste.

      

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