Los materiales 

 

Las maderas

La madera recién cortada contiene gran cantidad de agua, de un tercio a la mitad de su peso total. El proceso para eliminar este agua antes de trabajar  la  madera se llama secado, y se realiza  por muchos motivos. La madera seca es mucho más duradera  que  la madera fresca; es mucho  más ligera  y  por  lo tanto más fácil de  transportar;  además, la  madera  cambia  de  forma  durante  el secado y este cambio tiene que haberse realizado antes de serrar la madera  puede  secarse con aire o en hornos; con aire tarda varios meses, con hornos  unos  pocos días. En  ambos  casos,  la madera ha de estar apilada para evitar que  se deforme, y  el  ritmo  de  secado  debe  controlarse cuidadosamente.

Seguidamente veremos algunas de maderas que se emplean en la construcción de instrumentos de cuerda.

El abedul

Es  uno  de  los  árboles  caducos  más  característicos  de  Europa   septentrional,  noroccidental y central. Con su tronco y ramas blancos y sus ramitas a menudo      colgantes,  es  un  elemento  muy  típico  tanto del  paisaje como de medios urbanos. Puede crecer hasta  una  altura de 30 m. preferiblemente en suelos húmedos,  arenosos o pobres y es muy numeroso en los  países  nórdicos  donde puede formar  grandes  bosques. Las  dos  especies  más corrientes    son    Betula    verrucosa   (B.pendula)  y   B. pubescens, aunque también pueden aparecer numerosos híbridos.   Las  hojas  son  simples,  aovadas,  deltadas   y acuminadas.  El abedul  es monoico y las flores masculinas se disponen en amentos colgantes  de color verde  amarillento,  de 3 a 6 cm. de longitud;  los amentos  femeninos  son  erectos,  de  color verde y de hasta 3 cm. de longitud.

El Abeto

Nombre común de  un  género de árboles, por lo general de tronco recto y desarrollo más o menos piramidal. Las  ramas  brotan del tronco en verticilos. Las piñas, erectas en  la   madurez, están  formadas  por escamas  delgadas  y  apretadas. Cada  una  de  estas  escamas  lleva  dos  semillas  aladas.   Las hojas, planas,  crecen  dispersas, y la nerviación central se marca con claridad en el envés blanquecino.  Hay alrededor de 25 especies de  verdaderos abetos ampliamente distribuidas por todo el hemisferio boreal. El abeto blanco de Europa alcanza casi 50 m de altura y  forma  grandes  ramas que se curvan  hacia arriba  por  los  extremos.  Las hojas  son  de  color verde oscuro por el haz, con dos líneas blancas por el envés.

Visto desde abajo, el árbol presenta un color plateado. Abunda  en las montañas  meridionales de Europa en España, su área de distribución se encuentra restringida a la cordillera de los Pirineos, y también se encuentra  en  Asia  y  el  Cáucaso.  El  pinsapo  es  una  especie  característica  de España, que crece en la serranía de Ronda, aunque se  cultiva  por  su madera en  Europa  central; tiene hojas rígidas y cortas que rodean las ramas. Una decena de especies de abeto son nativas de   América  del  Norte,  y  se concentran sobre  todo  al  oeste  de  las montañas Rocosas. El abeto balsámico  alcanza  entre 12  y 18  m  de altura, con hojas muy fragantes y resinosas. Es uno de  los  abetos  más conocidos; se usa en la fabricación de pasta de papel y de él  se  extrae la oleorresina llamada bálsamo de Canadá. El oyamel es la especie de abeto más conocida en México, de donde  son  originarias  una  decena de   especies   con  otras  tantas   variedades.  El  tronco  del  oyamel es erguido y mide entre 40 cm y 1,5 m de ancho.  La  altura  de  los  abetos, oyameles o pinabetes mexicanos varía entre los 30 y  los  50  metros.  El abeto rojo o árbol de Navidad se cultiva como  ornamental,  sobre  todo en las zonas del norte de España. Su madera es de muy buena calidad y se utiliza para fabricar  instrumentos  musicales  y  pasta  de  papel.  Los verdaderos   abetos    carecen   de   los   vasos   conductores  de  resina característicos   de  pinos  y  piceas,  aunque  todos   estos   árboles   se parecen por la blandura de la madera.

El Cedro

Nombre  común  del  género Cedrus, que  tiene  tres   o   cuatro   especies  de   grandes   árboles originarios  de  Asia;  también  reciben   este   nombre,  impropiamente,  varias especies de  grandes  coníferas  americanas  de  madera  oscura  y  aromática que,  en realidad,  pertenecen  a  un  género  y  una  familia  distintos.  El  cedro verdadero  pertenece  a  la  familia  de  las  Pináceas,  cuyos  miembros tienen hojas   aciculares  y,  como  todas   las  coníferas, llevan  las  semillas  en  unas brácteas  agrupadas  en  forma de piñas. Se diferencian de otros miembros de la familia en que forman hojas cuadrangulares dispuestas sobre  breves  ramas laterales. La madera del cedro es de color rojizo, fragante y duradera y  se  usa en carpintería y ebanistería y en la fabricación de lapiceros.  Aunque  todos  los cedros   verdaderos   son   de   origen   asiático ,   se   cultivan   como   árboles ornamentales  en  regiones  más   templadas   y    se   han  obtenido    diversas variedades caracterizadas por el tipo de crecimiento y el color de la hoja.

El cedro más conocido es el cedro del Líbano, citado con frecuencia  en el  Antiguo  Testamento; con su madera se construyó  el  primer  templo  de  Salomón.  Es  nativo  de  Asia  Menor,  y  en  la actualidad  sólo  se  conservan  algunas   de  las  plantaciones  originales,  que  contienen  algunos ejemplares muy antiguos. El árbol puede alcanzar hasta 30 m de altura  y emite  ramas  extendidas que son divisiones del tronco principal; en esto  se  diferencia  de otras  coníferas,  que  forman  un único  tronco  dominante.  Las  hojas,  de  color  verde  entre oscuro y luminoso,  miden 2,5  cm  de longitud aproximadamente; las piñas, erguidas, tienen unos 10 cm  de  largo.  El  cedro de  Chipre, que algunos consideran como simple variedad del cedro del Líbano, crece en la isla  mediterránea que le da nombre. El cedro del Atlas es afín al cedro del Líbano y se  encuentra  en  la  cordillera del Atlas, en el norte de África. El último de los cedros es el  cedro del Himalaya,  valorado  en  la India por su madera. A diferencia  de  otras  especies,  que  emiten  ramas  horizontales  y  forman piñas aplanadas por el ápice, el cedro del Himalaya  tiene  ramas péndulas y piñas esferoidales.

El nombre de cedro se aplica también de forma incorrecta a otras coníferas  de  madera  fragante. El cedro blanco crece en los pantanos del este de los Estados Unidos, donde  alcanza  hasta  24 m de altura. El cedro occidental y la tuya occidental (también conocida como cedro blanco) son dos especies de tuya de Estados Unidos importantes por su madera. El cedro de Virginia,  común en el este de Estados Unidos, es un enebro. El cedro acajú o acajú hembra es  una  meliácea  de flor de la América tropical.

El Ébano

Las Ebenáceas es el nombre común de una familia de plantas con flores  a  la  que  pertenecen  el ébano y  el caqui.  La  familia,   que  tiene  cerca  de  500  especies,  es  probablemente  la  más conocida y más importante de su orden por la madera y los frutos que produce. Se explotan  varias especies tropicales del orden representativo  (Diospyros)  por su  madera  dura  y  densa;  el  color depende de la especie, pero en todos los casos se obtiene de la médula de los  árboles  y  admite un pulimento muy  fino.  Otras  especies  de  la  zona  templada  producen  las  distintas  clases  de caquis: el chino, que ahora se cultiva en muchos países, y un fruto de otra especie que es nativo de Estados Unidos.

El orden  al que  pertenecen las Ebenáceas comprende cinco familias y unas 2.000 especies. Las hojas son sencillas y enteras; las flores son bisexuales, con numerosos estambres y ovario súpero. Muchas especies, sobre todo tropicales, producen látex; las demás  características  varían  mucho. De estas plantas se extraen varios productos útiles, entre ellos madera, derivados del látex y frutos comestibles.

La  familia  del estoraque  comprende  doce  géneros  con  unas  180  especies. En las regiones tropicales se extrae la resina del  tronco  de  algunas  de  estas  especies  para  obtener  benzoína, utilizada en medicina, bálsamos olorosos  e  incienso,  y  el  llamado  estoraque, bálsamo resinoso que tiene propiedades antisépticas. El estoraque y el benjuí  se  usan  como  ornamentales  en  las regiones templadas.

La familia del zapote engloba unos 70 géneros con 800 especies, distribuidas sobre todo  en  las tierras bajas y húmedas de los trópicos. Varios géneros, poco conocidos fuera de las regiones  de las que son nativos, producen frutos deliciosos, entre ellos uno llamado níspero en  algunos  países latinoamericanos (distinto del níspero cultivado en España). Algunas especies producen balata, un látex lechoso que se utilizaba en la fabricación de pelotas de golf y como aislante antes de que  se generalizase el uso del caucho sintético. El ingrediente elástico del chicle  se  extrae  del  látex  del chicozapote, aunque ahora se emplean mucho los sucedáneos sintéticos.

Jacarandá

Nombre común de un género formado por unas 40 especies de  la  familia  de  las  Bignoniáceas, nativas de la América  tropical.  Las  hojas  están  compuestas  por numerosos foliolos y recuerdan  a las frondes de los helechos.  Las flores, azuladas o violetas, crecen en  inflorescencias.  La  atractiva madera de jacarandá exhala un aroma agradable, y a veces se usa en   forma   de   láminas.   Otras  especies  producen  las  maderas americanas   llamadas  localmente   caroba  y   gibaja.   Hay   una especie que produce una  madera  muy  apreciada  en  ebanistería llamada   de  forma  impropia   palo  santo  y  que  es  de  uso  muy frecuente en el fabricado de  guitarras,  laúdes,  charangos  y  otros instrumentos de cuerda. Las especies arbustivas  suelen  cultivarse en invernadero.

El Palosanto

También llamado guayacán, nombre común de un pequeño género de árboles y arbustos  nativos de la América tropical que forman una madera pesada de larga duración.  De  las  ocho  especies que constituyen el género, una  es  común  en  las  Antillas  y  se  encuentra  también  en  el  sur  de Florida, donde se usa como ornamental. Otra es un árbol matoso cuyo territorio de distribución  se extiende desde  el  noreste  de   México   hasta   el  suroeste  de Texas.  Sus   maderas  son   muy apreciadas en la fabricación de instrumentos musicales de cuerda.

  

Los pegamentos

La mayoría de los pegamentos forman una unión al rellenar  los  huecos  y  fisuras  diminutos   que existen normalmente en cualquier superficie, aunque sea muy lisa. Su eficacia depende de  varios factores,  como  la   resistencia  al  encogimiento  y  desprendimiento,  la  maleabilidad, l a   fuerza adhesiva y la tensión superficial,  que  determinan el grado de penetración del  pegamento  en  las minúsculas depresiones de las superficies a unir. Los  pegamentos varían según el  propósito  con el que se vayan a utilizar.

Cada parte del instrumento  deberá  de  ser  tratada  con  la  cola  o  pegamento  adecuado  a  las exigencias del mismo, así, utilizaremos cola blanca de madera para el  encolado de  la  tapa  a  la caja y pegamentos especiales de gran resistencia y penetrabilidad para la unión entre el puente y la tapa armónica.

  

Los barnices

Los  barnices  son  soluciones  transparentes  que  se producen  mediante el  calentamiento  de un aceite secante, una resina,  un  secante  y  un  disolvente  juntos.  Si  se  aplica  como  una  película delgada,   el  barniz  produce  un  revestimiento  duro  y  transparente  al  secarse.  Las  numerosas variaciones   en  composición  y  preparación  de  los  barnices   hacen  difícil  su  clasificación.   El denominado barniz de alcohol, por ejemplo, es una resina disuelta en un  disolvente  volátil  que  no contiene ningún aceite secante.

En la construcción de instrumentos de cuerda, haremos especial mención a la Goma laca francesa (que se  aplicará  en  capas  consecutivas)  y   a  los  barnices  de  poliuretano  ( que  confieren  un acabado de gran dureza y uniformidad).

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